Compensar los oídos correctamente para bucear

Compensar los oídos es una técnica básica para poder practicar submarinismo o apnea. El miedo ante un posible dolor de oídos es una de las razones por las que muchas personas nunca prueban a practicar estos deportes y, gran parte de culpa, la tiene la poca información sobre la compensación de la presión de los oídos.

¿Sabes que, según un estudio, un 89% de los buceadores no compensa de manera correcta? Y hasta un 29% han tenido que cancelar inmersiones debido a problemas ocasionados por no compensar los oídos adecuadamente.

Si eres de los que suelen tener problemas, te alegrarás de saber que con experiencia y práctica compensar los oídos se vuelve más sencillo. En Top Buceo hemos redactado esta guía para que aprendas a igualar la presión de los oídos y disfrutes de tus inmersiones.

El oído

Para ponernos en situación y saber mejor de qué partes hablamos, vamos a explicar brevemente cómo está formado el oído. Se divide en tres partes:

  • Oído externo: Es la parte más exterior, con el conducto auditivo que llega hasta el tímpano. Se encarga de recoger las ondas sonoras y transmitirlas hacia el interior.
  • Oído medio: Es la parte entre el tímpano y la ventana oval. Su función es propagar el sonido hasta el oído interno. Lo forman los huesecillos, la ventana oval, la ventana redonda y la trompa de Eustaquio.
  • Oído interno: La parte más interior, que conecta con el nervio auditivo. Es donde se encuentra también el órgano del equilibrio.

esquema partes del oido

Como puedes imaginar, cuanto más nos adentramos en el oído más delicado se vuelve. Por lo que si tienes algún problema, cuanto más interno sea, más gravedad podrá tener.

Cómo se compensa el oído para bucear

La compensación o ecualización del oído ocurre en la trompa de Eustaquio, que es un tubito que conecta el oído medio con la garganta. Y su función es precisamente poder regular las diferencias de presión. Es decir, compensar el oído es igualar las presiones, externa e interna.

La trompa de Eustaquio normalmente se encuentra cerrada y precisamente lo que queremos conseguir es que se abra. Algo que ocurre habitualmente, por ejemplo, cuando tragas, por eso oyes un pequeño clic.

El problema viene cuando la trompa de Eustaquio se bloquea o cuando hay una diferencia de presión entre la parte interior y la exterior. Es cuando tenemos esa sensación de molestia o oído lleno, que si continúa aumentando causará dolor y posibles lesiones.

Técnicas para compensar los oídos

Existen muchas maneras de compensar los oídos, aunque lo habitual es que en tu bautismo de buceo te enseñen a compensarlos mediante la maniobra de Valsalva.

buzo compensando oidos

Lo mejor es que pruebes distintas maneras y las vayas combinando hasta que sepas cuál le va mejor a tus oídos. Vamos a hablar en detalle de cada una de ellas.

Maniobra de Valsalva

La maniobra de Valsava es la técnica más conocida para compensar los oídos en el buceo y consiste en pinzar la nariz y tratar de exhalar a través de ella suavemente.

Al estar la nariz cerrada, el aire se desvía hacia la trompa de Eustaquio y la empuja para que se abra. Se llama así por el doctor que la inventó.

Aunque es la técnica más usada para compensar, también es la más agresiva para el oído. Ya que es muy fácil soplar con demasiada fuerza, por lo que debemos utilizarla con cautela y sin presionar demasiado.

Tragar

Al tragar se abre la trompa de Eustaquio, pero en muchos casos eso no es suficiente para que se iguale la presión bajo el agua. Si te funciona es una técnica perfecta, ya que es muy suave y no necesitas manos.

Bostezar o Mover la mandíbula

Se trata de abrir bien la boca y mover un poco la mandíbula, como si estuvieras bostezando. Puedes probar a hacer un movimiento tipo bostezo, con cuidado de seguir manteniendo bien sellada la boquilla del regulador de buceo.

A mucha gente esto le ayuda como complemento de las técnicas anteriores.

Otros métodos para compensar los oídos

Hay algunas otras maniobras, que son en realidad combinaciones de las anteriores:

  • Maniobra de Toynbee: Consiste en pinzar la nariz y tragar al mismo tiempo. Al tragar, se abren la trompas de Eustaquio y la lengua comprime aire contre ellas.
  • Maniobra de Frenzel: Hay que pinzar la nariz y hacer un sonido de letra «k». Con ello se mueve la parte posterior de la lengua hacia arriba y empuja aire hacia las trompas de Eustaquio. Es menos agresiva que la maniobra de Valsalva y usa menos aire, muy usada en buceo en apnea.
  • Maniobra de Lowry: Se consigue pinzando la nariz, soplando suavemente y tragando al mismo tiempo. Es una combinación de la maniobra de Valsalva y la de Toynbee.
  • Maniobra de Edmonds: Consiste en pinzar la nariz, soplar y mover la mandíbula hacia delante.
  • Apertura voluntaria de las trompas de Eustaquio: Tensando los músculos de la garganta y el paladar a la vez que mueves la mandíbula hacia delante y hacia abajo. Es una técnica difícil, pero hay gente que con práctica lo consigue. Si te funciona es la mejor manera y podrás compensar sin esfuerzo.

Como ves hay variedad de técnicas, todas con nombres bastante raros, que puedes probar a ver si te ayudan en tu caso. Aunque son más difíciles de realizar correctamente que la maniobra de Valsalva.

Trucos para ayudar a compensar tus oídos

Una vez que conoces las técnicas más usadas, hay una serie de puntos que son muy importantes para ayudarte:

  • Compensa continuamente y muy a menudo: Especialmente los primeros metros, te recomendaría que ni te quites la mano de la nariz. ¡Como mucho cada medio metro y antes de tener molestias!
  • Nunca sigas descendiendo si hay dolor: En ningún caso debería doler. Aunque sea un ligero dolor que puedas soportar, no lo hagas, ya que si duele es que tus oídos no están compensados.
  • Si tienes un problema en el oído avisa a tu compañero o a tu guía.
  • Si usas la técnica de Valsalva, siempre muy suave: Si es la que mejor te funciona, trata de no soplar con la fuerza de los pulmones, sino con la garganta. Como si trataras de «inflar» las aletas de la nariz. Si te sale correctamente este método, podrás hacerlo con la boca abierta.
  • Nunca fuerzes la compensación: Si no consigues que te hagan ese «pop» los oídos, no soples más y más fuerte. Es posible que la diferencia de presión sea demasiado grande, por lo que siempre asciende un poco y vuelve a probar de manera suave. Y nunca compenses en el ascenso.
  • Desciende sin prisa y ayúdate de un cabo de descenso: Especialmente si estás comenzando en el buceo y sueles tener problemas para compensar. Agarrado a un cabo mientras desciendes te aseguras fácilmente de bajar muy poco a poco y compensando cada pocos centímetros. Siempre en posición vertical u horizontal, nunca cabeza abajo.
  • Comienza a compensar en superficie: Incluso antes de meter la cabeza bajo el agua, puede ayudarte a que los primeros metros sean más fáciles. Siempre muy suave.
  • Masca chicle: el chicle no tiene propiedades milagrosas para compensar mejor los oídos bajo el agua, pero ayuda a mover y calentar la mandíbula, cosa que puede ayudarnos.

Prevención de problemas en el oído

  • Nunca bucees si estás resfriado: Ya que esto provoca inflamación en la zona de las trompas de Eustaquio y te será más difícil compensar. Puede que incluso tengas que forzar y te hagas daño.
  • Calienta y prueba a compensar antes de entrar al agua: Incluso varias horas antes, prueba a compensar cada pocos minutos de manera que tus oídos se vayan «acostumbrando». También puedes ayudarte masticando un chicle.
  • No bucees si tienes dolor: Si has salido de una inmersión con dolor en el oído, no vuelvas a entrar al agua. En algunos casos una ligera molestia o sensación de oído tapado puede ser normal al final del día de buceo. Pero sí tienes dolor, no bucees de nuevo.
  • Cuidado con la capucha: Una capucha demasiado ajustada te hará la compensación de oídos mucho más difícil.
  • No introduzcas nada en el oído: Como bastoncillos de algodón o el dedo. Si arañas el tejido del conducto auditivo es más fácil la aparición de infecciones.
  • Evita el tabaco y el alcohol: Ya que estos te hacen generar más mucosa que puede bloquear las trompas de Eustaquio e impedir que se abran.

Lavar los oídos para prevenir infecciones

Si sueles tener infecciones o si buceas mucho durante varios días seguidos, por ejemplo en un viaje de vida a bordo, esta es una muy buena prevención.

Lo que debes hacer es enjuagar tu oído siempre que salgas del agua, al menos con agua dulce, y una vez al final del día de buceo con una solución de agua y vinagre o con alcohol boricado.

Lo más sencillo es hacer tú mismo la solución de agua con vinagre, mezclándolos a partes iguales. Es perfecto si tienes a mano un botecito con cuentagotas. Te echas unas gotas en un oído, pones la cabeza de lado y lo aguantas durante 3 minutos en cada lado.

El vinagre es antiséptico y desinfectante, ideal para prevenir infecciones, sobre todo en lugares tropicales con agua muy caliente. Y el alcohol lo que hace es ayudar a que se seque cuanto antes. También existen otros productos que puedes encontrar en la farmacia específicos para esto (otitis del nadador).

Nunca introduzcas líquidos en el oído si sospechas de una ruptura del tímpano.

Si tienes infecciones muy habitualmente, una solución puede ser una máscara con protección de oídos.

Problemas para compensar un oído

Seguro que habéis escuchado a alguien que asegura tener problemas para compensar uno de los oídos, el izquierdo o el derecho. ¿Cómo es posible?

Los médicos hiperbáricos indican que los oídos, al igual que otras partes del cuerpo, no son simétricos y podemos tener problemas para compensar uno de los oídos por diferentes motivos como que tengamos una trompa de Eustaquio más pequeña o que el aire que introduzcamos en el conducto sea menor.

Si tenéis problemas para compensar un oído, debéis tener cautela a la hora de realizar la maniobra de Valsava e intentar orientar el oído que más os cuesta compensar hacia arriba, para que podamos igualar mejor la presión.

Conclusiones

Dedícale tiempo a conocer tus oídos y a probar distintas técnicas de compensar y seguramente verás que con el tiempo te resulta más fácil.

Siempre que bucees ten mucho cuidado de tus oídos, ya que una pequeña molestia puede hacerse mayor con el tiempo y darte problemas a largo plazo. Como siempre, es mejor perderse un buceo que arriesgarse a una lesión.

Y si crees que puedes tener un problema o si tienes molestias con los oídos habitualmente, lo mejor es siempre un buen chequeo médico.

Gemma Gloria Romero

Me llamo Gemma Gloria Romero y soy divemaster desde hace más de 15 años. Amante del buceo y la naturaleza, bióloga marina y emprendedora.

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