Entrevista a Izen Kai – Fotógrafo Submarino

Hoy es un día especial porque inauguramos nuestra sección de entrevistas de buceo. Nos interesa conocer a verdaderos buceadores o fotógrafos submarinos que nos inspiran con sus aventuras o con sus imágenes.

En este caso entrevistamos a Izen Kai, un fotógrafo submarino que nos tiene enamorados con sus crónicas de buceo y sus imágenes de Instagram. ¡Comenzamos!

Entrevista de Buceo – Izen Kai

¡Hola! Te agradecemos tu dedicación y el tiempo que te has tomado en atendernos para la web. Te conocemos de tus maravillosas fotos de Instagram @izenkai y de tus crónicas de buceo, que podemos ver en foros o en tu web izenkai.wordpress.com.

Creo que eres un referente a la hora de contar aventuras de submarinismo y por ello es un honor comenzar nuestro apartado de entrevistas contigo.

¿De dónde te surge la pasión por el buceo?

Pues muy lejos de mi querido Atlántico … en Zanzíbar (Tanzania) donde, junto a mi pareja se nos ocurrió probar el esnórquel y, de repente, vimos abrirse una gran ventana por la que pudimos contemplar embobados esos peces tropicales y corales que jamás había visto fuera de una pecera.

 

El resto sería coser y cantar … hacer el curso Open Water en las frías aguas de Sagres (Portugal) y tener unas cuantas mantas sobrevolando nuestras cabezas en Maldivas fue tan solo cuestión de pocos meses y el inicio de un modo de vida radicalmente distinto.

¿Cómo te iniciaste en la fotografía submarina: libros, cursos, cuenta propia?

Siempre me han atraído los retos y el buceo con tantas alternativas distintas repartidas por el globo terráqueo, sin duda, suponía uno de ellos pero, a pesar de la intensidad con la que comencé a practicarlo, fui sintiendo la necesidad de dar una vuelta de tuerca más y esa llegó con la fotografía submarina.

Fue un proceso autodidacta que creció velozmente observando el espectacular trabajo de otros fotosubs con los que fui coincidiendo en centros y, sobre todo, en cruceros de buceo donde todo se hace más cercano y en los que no tenían escapatoria a mis tandas de preguntas.

Disparar en un medio tan distinto al terrestre inicialmente te obliga tanto a perfeccionar las habilidades técnicas bajo el agua como a desarrollar la capacidad de adaptación a la enorme variedad de circunstancias y condicionantes que conlleva la profundidad: cambios de luz, de color del agua, de visibilidad, corrientes, peculiaridades de comportamiento y morfología de cada animal e incluso aprender a entenderlos, conocer sus escondites y a anticiparte a los movimientos de los más esquivos.

Disparo a disparo, sin apenas darme cuenta, había sido irremediablemente atrapado por esta apasionante afición hasta el punto de que hoy en día no concibo lanzarme al agua sin mi cámara.

También sumaron las búsquedas de información en internet y, especialmente, la lectura de libros ilustrados de grandes profesionales de la fotografía submarina donde me entretuve analizando detenidamente sus fabulosas fotos, su creativo uso de la luz, la importancia de la composición y los valiosos metadatos de sus disparos en lo que fue y sigue siendo parte de un proceso continuado que no tiene fin por cuanto siempre se puede hacer mejor o muchísimo mejor.

Como experto en fotografía submarina, ¿cual es tu equipo habitual de fotografía cuando te sumerges?

La verdad es que mi equipo ya comienza a estar un tanto obsoleto al tener casi siete años por lo que el modelo de mi cámara no debería ser un referente para el que quiera adquirir uno hoy en día.

Pero si creo que acerté de lleno en su día apostando por una mirrorless (cámara sin espejo), en lugar de una réflex, y protegida en su fiable carcasa de aluminio anodizado. Como precaución suelo llevar un segundo cuerpo de repuesto para seguir disparando por si la Ley de Murphy se empeña en cumplirse.

El pequeño volumen de este tipo de cámaras supone una gran ventaja porque el tamaño para viajar y debajo del agua si que importa. Especialmente, por la cuestión del peso en los aeropuertos y para gozar de una mejor hidrodinámica al bucear sobre todo cuando sopla fuerte la corriente.

Este tipo de cámaras submarinas también admiten la versatilidad que proporcionan las lentes intercambiables y, hoy en día, ya existen flamantes modelos con una velocidad de enfoque espectacular, protección contra la intemperie, decenas de megapixels, sensor full frame y otras avanzadas prestaciones que las emparejan o incluso las hacen superar a sus hermanas más gorditas que algunos años atrás las miraban por encima del hombro.

Pero la mejor de las cámaras no podría desarrollar su potencial subacuático sin el complemento de la luz artificial indispensable para lograr el color que el agua nos va negando paulatinamente a medida que descendemos y para poder congelar bien las imágenes de los bichos empeñados en moverse con rapidez.

Por eso, llevo dos flashes externos y para ayudar al enfoque un potente foco con varias intensidades y tres modos de luz. Blanca, la lógica y habitual, roja para acercarme a los peces más tímidos y ultravioleta para captar la fluorescencia del coral.

¿Qué cualidad o cualidades crees que debe tener un buen fotógrafo submarino?

En general, lo primordial sería tener una buena flotabilidad. No podrás alcanzar un buen resultado si al movimiento habitual del animal le sumas el tuyo propio. Además, todo buzo debe ser respetuoso con el  entorno submarino y la falta de control podría llevarte a golpear y dañar irremediablemente lo que no debes.

En particular, dependerá de la disciplina en la que se quiera profundizar.  Un fotógrafo centrado en el macro, esto es, en el mundo de lo pequeño o incluso diminuto, habitualmente menos móvil, deberá prestar más atención a colocarse en una posición fija, desarrollar su paciencia e intentar perfeccionar el uso de la luz artificial adecuándola al pequeño campo en el que habitualmente pretenderá utilizarla.

Sin embargo, el que use un gran angular deberá tener una visión más global y creativa si su objetivo es hacer una foto impactante de un escenario concreto jugando no solo con la luz artificial sino también acompasando su efecto con el de la luz natural, la disposición de los elementos, de los animales o la coordinación y comunicación con la modelo y disparar en ese puntual momento en el que el conjunto de los múltiples factores positivos parecen estar confluyendo.

Tampoco habría de olvidar la importancia de la capacidad adaptación, de no dejarte llevar por la frustración y de perseverar cuando no todo en tu equipo funciona correctamente o las condiciones del agua no son las más propicias.

¿Qué consejo le darías a aquellos que empiezan en la fotografía submarina?

Siendo práctico les recomendaría que antes de lanzarse a ciegas a la costosa compra de su primer equipo practiquen antes con algo económico y básico pero con lo que ya puedan obtener buenos resultados, por ejemplo, con una cámara deportiva.

Durante ese tiempo de iniciación es aconsejable ir obteniendo información de primera mano de los fotosubs que irás conociendo y que, a buen seguro, te ayudarán mucho con las numerosas dudas que te surgirán. Si pasado el tiempo, lejos de aburrirte, notas que estás evolucionando y que tu equipo ya se te queda corto para lo que pretendes entonces será el momento de lanzarte a por algo más serio.

Este mundo cada vez se vuelve más asequible, si lo comparamos con tiempos pasados, pero sigue bastante lejos de ser barato por lo que es importante evitar gastar más de la cuenta adquiriendo elementos que no vas a necesitar por no adaptarse a tus necesidades y que has comprado por no haber procurado el asesoramiento adecuado.

Por eso, siempre puede ser interesante hacer algún curso de fotografía submarina, consultar a un honesto vendedor del gremio, que los hay, o profundizar en lecturas especializadas y lo más actualizadas posible.

Hoy en día las cámaras de fotos también capturan un excelente vídeo por lo que permiten esa ambivalencia de funciones con un solo equipo. A la hora de elegir las lentes será muy importante seleccionar aquellas que se adapten mejor a la fauna o escenarios que pretendas capturar porque a su coste deberás sumarle el de los puertos de tu carcasa submarina lo que supone una inversión notable que no deberías tratar a la ligera.

 

Un factor primordial a tener en cuenta es la luz. La fotografía es fundamentalmente el arte de pintar con ella. A medida que nos sumergimos más profundo la luz natural nos va abandonando y los colores se van perdiendo, desde los más cálidos a los más fríos.

Ningún programa mágico de edición conseguirá recuperar los colores perdidos a 40 metros ante la gran ausencia de luz natural y solo podrán obtenerse aportando luz artificial mediante el uso de un flash o de un foco. Sin su ayuda, en lo profundo, los resultados serán absolutamente desalentadores.

Distinguiendo entre ambos, el flash sería el más adecuado para la fotografía porque, entre otros factores, ayuda a congelar el movimiento del animal para conseguir una mayor nitidez aunque no nos anticipará por si solo el resultado de la foto.

Solo después del destello conseguiremos ver en la pantalla de la cámara los colores de la imagen que hemos logrado. Para superar esta deficiencia es importante llevar además de un flash, o mejor dos, un foco que nos muestre previamente el color que la profundidad nos oculta y que también ayude a la cámara a enfocar con precisión.

En tu Instagram vemos fotografías de muchos lugares TOP para bucear como Bahamas, Mozambique, Filipinas, Sudáfrica, etc. ¿Con qué lugar te quedas y por qué?

Todos los lugares TOP lógicamente tienen un importante motivo para serlo y, en el mundo del buceo, habitualmente suelen ser tan distintos que, en ocasiones, los hacen únicos.

Tiger Beach y Bimini, en Bahamas, se distinguen por una interacción brutalmente cercana y electrizante con algunos de los tiburones más grandes del planeta.

Galápagos, en Ecuador, brilla por sus espectaculares bancos de martillos fluyendo como un río.

Lembeh, en Indonesia, destaca por albergar unos fondos de aspecto desalentador pero en los que habita la mayor concentración de los animales marinos más raros del mundo. En este mismo país, en Raja Ampat, están los arrecifes que muy probablemente posean la más bella colección de corales del reino de Neptuno.

En la laguna de Truk o Chuuk en Micronesia, desde la segunda guerra mundial, descansa una de las mayores colecciones de barcos y aviones hundidos esperando a ser visitados por los adictos a estas herrumbrosas y decadentes naves.

En la Península de Yucatán existen miles de cenotes que sirven de puerta a un maravilloso inframundo de cuevas y cavernas donde extasiarse con su soberbia decoración, con sus variados y delirantes escenarios o incluso con las osamentas de animales prehistóricos que contemplar mientras aleteas por un agua tan transparente como el propio aire.

Son tan solo unos pocos ejemplos y sería injusto pronunciarme por alguno de ellos como superior al resto porque siempre dependerá de las preferencias personales el valorar alguno por encima de la excelencia de los otros.

Pero, desde mi subjetividad de tiburonero empedernido, diría que Bahamas y, especialmente sus inmersiones nocturnas con el descomunal tiburón tigre, es el lugar que me ha producido las emociones más intensas de mi vida como buzo aunque honestamente he de reconocer que el complemento de tierra de ese viaje está muy lejos de alcanzar la gloriosa altura de los otros grandes destinos.

Tu pasión por los tiburones es evidente viendo tus fotografías ¿Qué consejos darías a aquellos que quieran bucear con ellos por primera vez?

El buceo con tiburones se está popularizando velozmente. Esto, en parte, es positivo porque  evidencia que no son los monstruos asesinos que el cine se obstina en enseñarnos con tal de hacer taquilla y, al mismo tiempo, contribuye a concienciar a la población de la necesidad de intentar salvarlos de la cruel masacre que suponen los cien millones de capturas anuales y, fundamentalmente, tan solo por sus codiciadas aletas para hacer sopa.

Pero, por otro lado, también existe el contrapunto negativo de tratar, en ocasiones, esa comprometida actividad sin el elevado grado de prudencia y sin la exigencia de los mínimos requisitos de experiencia que requiere para evitar indeseados accidentes que, como se dice de las meigas, haberlos haylos …

Antes de decidirte a bucear en inmersiones en las que, como en Bahamas o Sudáfrica, son atraídos con cebo deberías tener claro como interactuar con ellos y que hacer en caso de apuro. No confíes todo al anecdótico briefing que, mejor o peor, te darán antes de sumergirte.

Procura haberte instruido previamente mediante la detenida lectura de textos especializados, a través de los consejos de expertos o incluso mediante algún curso de formación específica. Con ello, conseguirás aumentar tu seguridad, te sentirás más tranquilo y confiado y podrás disfrutar la experiencia de un modo realmente seguro.

Ciertamente se trata de una actividad controlada pero no olvidemos que la naturaleza salvaje es impredecible y la más clara prueba de ello serán los pormenorizados documentos de exención total de responsabilidad que el representante de la empresa que te proporcione el espectáculo te hará firmar, si o si, antes de meterte en el agua.

Si estás muy nervioso o, simplemente, no te sientes a gusto para afrontar en ese preciso momento la experiencia no lo hagas. No pasa nada, eso no te convertirá en peor buzo más bien evidenciará que eres de los buenos porque sabes priorizar tu seguridad.

Conservar siempre la calma cuando estás con ellos es tan esencial como no invadir su espacio tratándolos de un modo familiar o, peor aún, persiguiéndolos.

Desde luego viste de negro riguroso y desecha de tu equipo los blancos y los amarillos. No nades en superficie ni chapotees, no golpees el agua al entrar ni hagas movimientos bruscos debajo de ella. Conserva tus extremidades pegadas al cuerpo, no les des jamás la espalda mientras aleteas y durante el ascenso procura hacerlo observando lo que tienes bajo tus pies.

No hay que olvidar nunca que, aun cuando no formamos parte de sus hábitos alimenticios, son depredadores de primer orden, no son mascotas adorables y, sobre todo, son muy sensibles a la hora de analizar y evaluar el estado de los otros seres que los rodean.

Mantenernos con la guardia alta y siempre alerta es tan obligatorio como disfrutar de su maravillosa cercanía.

¿Qué diferencia hay entre el buceo con tiburones en Sudáfrica y en Bahamas?

En Sudáfrica se trata de un buceo prácticamente en el azul, cerca de la superficie y en aguas de menor visibilidad. Habitualmente se suele lanzar un cabo atado a una boya dejando una caja agujereada, con cebo en su interior, colgada a unos 8 metros de profundidad al objeto de atraer a los puntas negras oceánicos y otros parientes de similar tamaño y, adicionalmente, una segunda caja a 16 metros con la que intentar captar la atención del tiburón tigre.

Allí, se permanece durante toda la inmersión conservando una buena flotabilidad y, seguramente, rodeado por más de una decena de ellos mientras las rémoras y algún que otro mero bastante amigable se acerca a verte de cerca.

En Bahamas, las aguas son mucho más claras y el tipo de buceo es muy distinto. Cada operador lo puede enfocar con sus peculiaridades pero lo habitual es clavarse de rodillas, bien lastrado sobre la arena del fondo y esperar a que los tiburones aparezcan atraídos por el olor del cajón repleto de cebo manejado por el experto guía.

Concretamente en Tiger Beach, las grandes estrellas son los enormes tiburones tigre que podrán incluso llegar a chocar contigo. Por ese motivo, antes de sumergirte, te facilitarán un tubito de PVC con el que poder apartarlos en caso de necesidad.

Los fotosubs, al tener las manos ocupadas, no precisarán del palito y podrán apartarlos con la ayuda de sus grandes cámaras aun a riesgo de poder perderlas si llegan a ser atrapadas por estos gigantes. En esos infrecuentes casos, lo mejor será dejarlo marchar porque su fuerza comparada con la tuya es abrumadora y porque es seguro que la soltará a los pocos metros. No es comestible y no sabe usarla …

Pocas empresas brindan la opción de vivir esta experiencia de noche cuando las sensaciones se magnifican exponencialmente y debo desaconsejarla excepto en aquellos casos en los que se esté suficientemente seguro de estar preparado para saberla manejar si se tuerce porque la seguridad en ese escenario se encontrará extremadamente comprometida.

A tan solo unas horas de navegación más allá de Tiger Beach está Bimini. Allí el gran protagonista es otro. El Mokarran o tiburón martillo gigante con el que, también clavado en el suelo junto a la caja de cebo, se podrá gozar de su compañía junto a una legión de poderosos tiburones toro y pegajosos nodrizas.

Contemplar los sinuosos movimientos de este formidable animal, que como el tigre puede rondar los imponentes cinco metros de longitud, al pasar con su descomunal cabeza junto a ti y pudiendo llegar a rozarte con su tremendo cuerpo es algo que difícilmente se podrá olvidar jamás.

¿Has tenido alguna experiencia complicada bajo el agua que puedas compartir con nosotros? ¿Cómo la solventaste?

Tener experiencias complicadas bajo el agua a medida que tus inmersiones se van juntando por cientos,  buceas en lugares y condiciones radicalmente distintas e incluso francamente exigentes es una simple cuestión de tiempo pero no quisiera, ni mucho menos, asustar a nadie …

Tan solo me gustaría hacer hincapié en la importancia de tener una sólida formación, de alcanzar un sólido control de las técnicas, de refrescar y ampliar habitualmente los conocimientos, de planificar bien las inmersiones, de conocer nuestros límites, de revisar periódicamente el equipo y, sobre todo, de priorizar siempre la seguridad.

En mi blog podréis encontrar un extenso artículo donde, a raíz de un incidente desafortunado en extremo, describo un buen número de situaciones reales en las que mi seguridad o la de alguien de mi entorno se vio seriamente comprometida y que espero sea de ayuda para el que pueda encontrarse desafortunadamente envuelto en un escenario similar. (https://izenkai.wordpress.com/la-seguridad-el-billete-de-regreso/)

¿Qué destino te queda por visitar en tu lista de deseos?

Muuuchos … porque mi mente submarina es tan inquieta como diabólica y genera continuamente proyectos que realizar.

En el horizonte cercano ya tengo varios … Cruzar el Mar de Banda en once días de intensa navegación pasando por lugares tan poco frecuentados como las Forgotten Islands, también un Sardine Run muy novedoso y especial, una nueva visita a Komodo pero enfocada desde una perspectiva poco habitual y estimulante y, un TOP al que hace tiempo que le tengo ganas, los cubanos Jardines de la Reina con el sabroso ingrediente añadido de sus inquietantes cocodrilos.

Es evidente que la contaminación está afectando a los océanos de forma dramática, ¿has notado la diferencia de vida marina en algunos lugares con el paso del tiempo?

Me gustaría responder con un no pero, lamentablemente, es un sí.

Resulta muy desalentador observar la creciente presencia de la basura en general y de las redes y plásticos, en particular, y aún más, en lugares tan bellos y recónditos del mundo.

Igualmente doloroso, resulta comprobar el progresivo avance de las extensiones de coral muerto y los graves daños en los arrecifes provocados por el bárbaro uso de la dinamita en la pesca o por el devastador efecto del arrastre de las redes de fondo de los barcos pesqueros.

Frente a esta inercia me alegra ver como proliferan los parques marinos amparados por el compromiso de las autoridades de los países responsables de conservar sus ricos legados submarinos.

También me anima comprobar la evolución en la mentalidad de los pescadores más jóvenes que comienzan a entender que la actividad turística controlada y, especialmente, la del buceo pueden servirles de fuentes alternativas de ingresos incluso superiores a las tradicionales lo que abre una alentadora vía de conciliación para la explotación responsable de los recursos marinos y la primordial, la conservación del medioambiente.

Con la pandemia del coronavirus, se prevé un gran crecimiento de la demanda en centros de buceo en España. ¿qué lugares recomiendas para bucear en nuestro país?

En unos tiempos en los que todos necesitan del apoyo necesario para recuperarse del devastador revés de la pandemia no sería apropiado recomendar unos centros en detrimento directo de otros obviando decir que cada destino tiene sus peculiaridades destacables por las que merece ser visitado.

Siendo honesto, habitualmente he centrado mi actividad como buzo fuera de nuestras fronteras por lo que en esta cuestión concreta mi opinión es poco relevante pero tampoco sería provechoso dejar la pregunta sin respuesta dejando pasar la ocasión de apuntar destinos nacionales tan popularmente reconocidos como Canarias, La Herradura, Tarifa o Cabo de Palos que, además de por su riqueza submarina, en tierra firme ofrecen excelentes ofertas de ocio y gastronómicas con las que culminar una vibrante jornada de buceo.

Muchas gracias por tu tiempo. Recordamos a los lectores que podéis seguirle en:

Gemma Gloria Romero

Me llamo Gemma Gloria Romero y soy divemaster desde hace más de 15 años. Amante del buceo y la naturaleza, bióloga marina y emprendedora.

1 comentario en “Entrevista a Izen Kai – Fotógrafo Submarino”

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